“Tinta en el Matraz”: Ya están los ganadores de la primera versión del concurso nacional de microcuentos científicos

De Punta Arenas, Santiago y Antofagasta son los tres mejores microcuentos científicos de la primera versión de “Tinta en el Matraz”, organizada por la productora de comunicación científica DIVULGOCIENCIA y la agencia de diseño VISUALÓGICA, y patrocinada por nuestro centro CIBAS.

El primer lugar se lo adjudicó el cuento “Instrucciones para hacer un humano”, escrito por el biólogo José Rizo; mientras que el segundo y el tercer lugar fueron para “El amor en tiempos de sequía” y “Un crimen en 100x”, de la bióloga ambiental Diana Lillo y del biólogo Alex Echeverría, respectivamente. Así, estos autores se hacen acreedores de los premios del concurso consistentes en dinero en pesos chilenos ($300.000, $200.000 y $100.000).

Primer Lugar: José Rizo, Biólogo, Punta Arenas.

Instrucciones para hacer un humano

 Ingredientes:

  • Átomos de hidrógeno
  • Un meteorito (opcional)
  • 1,5 kilos de curiosidad
  • 3 litros de egocentrismo

Preparación:

1) En un recipiente del tamaño del universo, forme átomos de hidrógeno. Recomendamos empezar con un Big Bang.

2) Junte hidrógeno suficiente para conseguir un horno-estrella a 250.000 °C. Mezcle y saltee hasta obtener otros átomos. Poner énfasis en carbono, oxígeno y nitrógeno, pero no descuide a los demás.

3) Cuando tenga los átomos al dente, amáselos hasta formar una bola grande. Manténgala a distancia de su horno-estrella para dorarla lentamente. No reduzca la preparación, para mantener el líquido que se forme.

4) Deje reposar 900 millones de años, hasta que genere vida.

5) Someta su bola a ciclos de calor y frío intensos a intervalos de 50 a 100 millones de años. Si extingue a todos los organismos, vuelva al paso 3 (Sugerencia: si aparecen dinosaurios, ablande la bola aplicando presión con el meteorito).

6) Repita el proceso hasta que observe simios. Elija uno, aféitelo hasta obtener un mono desnudo. Infle su cerebro y enséñele a caminar en 2 patas. Agregue curiosidad y egocentrismo lentamente.

¡Ya tiene su humano!

ADVERTENCIA: Forme los estrictamente necesarios. Fuerte riesgo de indigestión al ecosistema.

Segundo Lugar: Diana Lillo, Bióloga Ambiental, Santiago.

El amor en tiempos de sequía

Ella siempre lo supo, su misión en la vida era ser madre; sin embargo, hacía mucho tiempo que no veía candidatos decentes para cumplir con la abrasadora tarea. “El ambiente está demasiado seco”, decían en la población. Es por eso que cuando el monumental hombre, tan dotado y generoso, llegó fecundando a sus vecinas, ella no dudó en lucir su mejor tenida para lograr llamar su atención, ese tempestuoso color rosa aterciopelado. Al principio, él solo la observaba, a veces incluso tomaba notas. “Raro”, pensó ella, pero su instinto le decía que era lo correcto, que cosas buenas vendrían de un apasionado encuentro entre ella y el extraño observador. Cuando él se posó en frente, ella simplemente cedió y abrió suavemente sus extremidades, exhibiendo su hambriento interior. Con un pequeño pincel lleno de polen, el hombre comenzó a fertilizar a la pequeña Alstroemeria. El acto fue frío, indiferente. Ninguno buscaba amor.

Tercer Lugar: Alex Echeverría, Biólogo, Antofagasta.

Un crimen en 100X

 Escherichia era una respetada dama en la sociedad microbiológica. Solía asistir a eventos sociales importantes, como la inauguración del nuevo inodoro del congreso o la apertura de temporada de playas. Fue por eso que su muerte causó tanta conmoción. El principal sospechoso era el señor Shigella, con quien se rumoreaba existía una conjugación y se le buscaba incansablemente. Sin embargo, las extrañas circunstancias de su muerte no calzaban con un crimen pasional. Desde hace algún tiempo, sus cercanos habían notado cambios en su personalidad: su expresión ya no era la misma, se aislaba y trabajaba en algo misterioso.

Cuando la encontraron, su cuerpo estaba abierto y su pared lisada, parecía haber estallado. Su avanzado estado de desnutrición contradecía la imagen rebosante que tenían de ella los últimos que la vieron. Toda la microbiota estaba consternada y la policía desconcertada. El inspector Lactobacillus citó a toda la familia de Escherichia para interrogarla. Al entrar a su oficina, observó que una de las tías traía una mascota fuertemente abrazada.

– ¡Qué extraña criaturita! – Comentó el inspector – ¿Cómo se llama?

– Me lo obsequió mi sobrina. Es un fago y su nombre es T4 – dijo la obesa tía en un tono de desprecio y con la mirada perdida.

 

 

 

CIBAS y Ciencias UCSC invitan a concurso fotográfico por el Mes del Mar

En noviembre este año la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) cumplirá 25 años de existencia y desde mayo comenzarán los festejos de este hito. De este modo, y en conjunto con el Centro de Investigación en Biodiversidad y Ambientes Sustentables (CIBAS), se invita a la comunidad universitaria a participar en este concurso fotográfico, en el marco del Mes del Mar y en conmemoración al Día Internacional de la Diversidad Biológica. El objetivo de la actividad es vincular Ciencia y Arte, para generar mayor conciencia ambiental en la universidad, a través de la fotografía, destacando la importancia y la belleza del mar y su biodiversidad.

Más información en:

Afiche_Concurso Fotografico 2017

 

Sobre el CIBAS y algo más

Este mes se promulgó el Decreto de Rectoría que crea el Centro de Investigaciones en Biodiversidad y Ambientes Sustentables (CIBAS) en la UCSC. El CIBAS nace como mecanismo para potenciar la investigación de la institución, aportando directamente al área prioritaria definida por la institución de “Desarrollo Costero Sustentable”. A partir de esta premisa, el CIBAS ha definido 2 líneas generales de investigación: 1. Biodiversidad y Ambiente, y 2. Procesos, producción y tecnologías sustentables. Además, hemos establecido líneas transversales que competen a las áreas de humanidades, economía y educación, las cuales permiten enmarcar todo el quehacer del CIBAS en un sistema más integral, y que es necesario cuando abordamos problemáticas de sustentabilidad. Nuestra estrategia de desarrollo no solo se remitirá a problemáticas del borde costeros, que sin duda será una de las líneas fuertes, sino que apuntaremos también a problemáticas ambientales más complejas tanto en términos geográficos como de variables que la componen (biológicas, físicas, sociales, etnológicas, etc.). De esta forma, no solo queremos traducir nuestro quehacer en publicaciones científicas y proyectos, sino que también queremos construir una visión y un discurso con respecto a problemáticas complejas que involucran el desarrollo sustentable, tanto a nivel regional como nacional.

Para lograr estos objetivos el CIBAS se ha fijado dos ámbitos de acción y desarrollo, que apuntan por un lado al ámbito interno-institucional y otro externo hacia la sociedad. Creo que uno de los primeros desafíos que tenemos es poder instalar una cultura de investigación y desarrollo tecnológico al interior de la UCSC que permita generar una plataforma mínima de políticas, acuerdos y condiciones que logren que los investigadores puedan desarrollar su quehacer investigativo de la mejor forma posible. Creo que por suerte, se ha ido cambiando esta apreciación de que el quehacer científico en la institución es un gasto, y no una inversión. La generación de conocimiento es lo que define a las universidades, por ende, la UCSC debe transitar hacia una universidad compleja que pueda ser acreditada a mediano plazo en investigación y postgrado. El CIBAS se ha planteado ser una de las plataformas para cumplir estos objetivos, así como también ser un canal formal de comunicación entre los investigadores y la dirección superior.

Por otro lado, el CIBAS aspira a que el conocimiento que genere pueda ser comunicado a la sociedad y aplicado a problemáticas relevantes de la región y del país, y por qué no, a nivel internacional. Claramente, el CIBAS debería convertirse en un canal formal de vinculación de la UCSC con la sociedad en el ámbito ambiental. Sin embargo, para lograr estos objetivos no bastan las buenas intenciones, sino que se debe realizar un trabajo importante no solo a nivel del Centro, sino también desde la Institución y en particular de la Dirección de Investigación e Innovación (DII), de modo que ésta pueda contar con el peso específico necesario para influir en la toma de decisiones institucionales en cuestiones relacionadas a la investigación. A mi modo de ver, el responsable de dirigir la DII debería ser un académico a tiempo completo que cuente con las atribuciones, autonomía, presupuesto y profesionales necesarios para dar el impulso necesario que necesitamos; quizás la creación de una Vicerrectoría en Investigación e Innovación debería ser el primer paso. Sin duda, el desarrollo de la investigación junto con el potenciamiento del postgrado será uno de los grandes desafíos de las nuevas autoridades que asuman en los próximos meses.

A la Universidad aún le falta mucho por avanzar en materia de investigación, y espero que vayamos construyendo más universidad, más academia, con mayores espacios de participación, colaboración y sinergias, y con políticas y acciones claras para convertirnos a mediano plazo en lo que nuestra Visión de universidad nos indica: “Centro de excelencia en la búsqueda de la verdad e irradiación del saber para el bien de la humanidad.”

Fuente: UCSC

UCSC creó nuevo Centro de Investigación en Biodiversidad y Ambientes Sustentables (CIBAS)

Investigadores de Ciencias e Ingeniería inician este centro que sumará a expertos de otras disciplinas, y que busca generar conocimiento aplicado a la resolución de problemas de la región.

Crear sinergia entre investigadores de Ciencias e Ingeniería marca el punto de partida del nuevo Centro de Investigación en Biodiversidad y Ambientes Sustentables (CIBAS), que potenciará la investigación al interior de la UCSC y aportará al fortalecimiento de una de las áreas prioritarias definidas por la Universidad: Desarrollo Costero Sustentable.

El académico de la Facultad de Ciencias, Dr. Antonio Brante lidera este nuevo núcleo de expertos, que ha definido dos líneas generales de investigación: Biodiversidad y Ambiente, además de procesos, producción y tecnologías sustentables. “Además, hemos definido líneas transversales que competen a las áreas de humanidades, economía y educación, las cuales permiten enmarcar todo el quehacer del CIBAS en un sistema más integral, y que es necesario cuando abordamos problemáticas de sustentabilidad” explicó Brante.

Brante informó que dentro de poco, el equipo de investigadores que conforman el CIBAS trabajará en un proyecto CORFO para el potenciamiento de centros tecnológicos, “además de poder incluirnos en la iniciativa que dirige INNOVA para formar una red de centros tecnológicos en la región del Biobío”.

“Ya hemos hablado con investigadores de Ciencias, Ingeniería, Educación e Instituto de Teología. Esperamos que en este primer año de funcionamiento se nos puedan unir aproximadamente 6 a 9 investigadores asociados. Además, debemos sumar a otros investigadores asociados externos a la UCSC así como investigadores postdoctorales que pudiesen colaborar en las distintas líneas de investigación”. El Director del centro agregó que la reunión de disciplinas permite al centro no solo generar conocimiento y tecnologías -uno de los objetivos principales-, “sino también poder construir una visión y un discurso con respecto a problemáticas complejas que involucran este desarrollo sustentable”.

En este contexto, los desafíos para los investigadores se inician con la meta de instalar una cultura de investigación y desarrollo tecnológico al interior de la UCSC, contribuyendo a que la universidad transite hacia una institución universitaria que pueda ser acreditada a mediano plazo en investigación y postgrado. “Por otro lado, el CIBAS aspira a que el

conocimiento que genere pueda ser comunicado a la sociedad y aplicado de alguna forma a problemáticas relevantes de la región y del país, y por qué no, a nivel internacional”, asumiendo un rol de canal formal de vinculación de la UCSC con la sociedad en el ámbito ambiental.

Brante enfatizó que no obstante todas estas metas, su logro requiere de una acción permanente de la Dirección de Investigación e Innovación de la Universidad. “Se debe invertir para poder contar con profesionales que puedan atraer y mantener la vinculación con empresas e instituciones públicas y privadas, de modo de conocer las necesidades externas, y que el medio externo conozca las capacidades de la UCSC, de modo de poder completar el circulo virtuoso de la generación de conocimiento, (…) las políticas y los mecanismos de apoyo basal institucional son esenciales”.

Fuente: UCSC

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